martes, 27 de mayo de 2008


Ahora es cuando ambos sabemos que lo nuestro no ha terminado; que será necesario algo más que una insignificante distancia para que rompamos. Lo peor ya pasó, lo presiento. Es como despertar de la anestecia después de la extracción de una muela. Sos perfectamente conciente de que acabas de pasar por algo horrible y doloroso, pero ya todo queda atrás y lo cierto es que no vas a ganar nada por mas vueltas que le des al asunto. De repente sentis los músculos exhaustos y el riego sanguineo abandona mi cerebro y se dirige a los organos más vitales. El sentimental disc jockey que vive adentro de mi cabeza toca alguna cancion romántica y todo mi cuerpo se deja caer en sus brazos, y se que no me puedo resistir a este hombre, justo es entonces cuando el me da ese beso que me hace estremecer de un modo que dudo que haya experimentado alguna sociedad civilizada. Y es justo cuando él se da cuenta de que ha pisado sin darse cuenta la trampa de un cazador. Lo sé porque he visto esa mirada con anterioridad. Otro día, en otras circunstancias tal vez, pero con la misma expresión de pánico. Esta muerto de miedo y me consta. Al fin y al cabo, acabamos de consumar esta alocada relación una vez más y quiero estar segura de que comprende el alcance y significado de ese acto. De repente me siento vulnerable y abandonada.Me gustaría que ese hombre me de alguna garantía de que volveré a verlo. Y aunque esto no ha salido como estaba previsto, no puedo hacer mejor cosa dadas las circunstancias. Me declaro en estado de emergencia.-