No hables; Silencio! Es un amor prohibido este que llevo puesto. Te quiero; No entiendo! Como puedo vivir, si ya me estoy muriendo. Y no verán tus ojos que me perdí por ti, que me morí por ti. Lugar injusto distinto destiempo, el vil demonio provocó el encuentro. Me tiembla el alma, te tengo tan cerca que puedo besarte y me desespera. Ya no me sigas que me vuelvo loca. No quiero verte, ni pecar un poco. Es un infierno que vivo contigo, esos labios rojos que no serán mios.