Nunca podrás conservar algo que nunca conservaste y mucho menos obtener lo que nunca obtuviste. Pensaste que te seria fácil ganar una batalla, pero no te diste cuenta que ya se jugaron antes. Creíste que la palma de tu mano podría guardar mi corazón, cuando fallaste y yo te lo había obsequiado. No supiste conservar y mucho menos tratar, como pretendes ahora recuperar. Márchate, ahora soy feliz sin ti. Aprendí que depender no vale la pena si no mereces, aprendí que las agujas del reloj giran a la par de la vida. Aprendí que cuando es demasiado tarde, es tarde para empezar. Nunca sabrás como recuperar, nunca lo hiciste.