sábado, 3 de julio de 2010

Pasamos años de nuestras vidas pensando en cuales fueron las cosas que hicieron que una relación se terminase. ¿Hice algo mal?¿ Dije algo malo? y siempre lo vemos a nivel personal o capaz miramos un poco más alla de nuestro ego y le hechamos la culpa al otro; pero después de una nueva desilución me atreveria a culpar a la sociedad en la que vivimos.
En la década del '50 las mujeres vivían solo para ser esposas, un cerebro inutilizable o una mente brillante desde donde se quiera mirar, pero solo para resolver los problemas laborales de su marido y para poder tolerar con una gran sonrisa las infidelidades consideradas normales. Era una progresista mal vista la mujer que no solo opinaba sino que contradecía lo que su marido decretaba.
Pero los años pasaron y con ellos las mujeres pudieron demostrar que no solo servíamos para cocinar, limpiar y acatar ordenes sino que teníamos un cerebro y que sabíamos usarlo.
Aun asi, el problema siguió siendo el mismo: La Falta de comunicación.
Antes no se podía comunicar, pero ahora sí. Y sin embargo, el problema en mi opinión, recae en eso.
¿ Cuántas veces nos vimos ante la encrucijada de " si yo le hablo, va a pensar que estoy muerta por él" o " si digo esto, va a pensar aquello y si él piensa aquello me va a responder esto otro y yo.."?
Es mucha especulación para algo que debería ser mucho más sencillo. Se trata de amor no de cálculos matemáticos y no es una guerra en la cual necesitamos una táctica, entonces, ¿ Porqué vivimos con el miedo constante de cómo el otro pueda reaccionar? ¿ no deberíamos ser nosotros mismos?