
Al principio solo hablabamos una vez por dia. Con el tiempo, empezamos a necesitarlo, es decir, YO empece a necesitarlo. Él era todo aquello que necesitaba: compresion y sostento. No sabia demasiado de Él pero de algo estaba segura: cuando aparecia su nombre en la pantalla, mi corazon se distendia. Mi vida social no existia, en el colegio estaba completamente ausente. Mi vida comenzo a ser cibernetica y perdi la nocion de la realidad. Lo unico que queria era hablar con él, hablarle de mi ex, de lo mal que me hacia y él siempre me repetia " Yo no se si este pibe es tonto o que le pasa yo no te dejaria por ningun motivo". En lugar de tomarlo como debia creia que era tierno, él me hacia mucho bien pero todavia el fantasma de mi pasado, de mi ex, rondaba por los pasillos de mi mente. Es asi, mis relaciones afectivas siempre fueron asi: dificiles de concretar y ( y hasta imposibles) y dotadas de una obsesion incandescente. Una obsesion que me consume, me mata, me hiere y aun asi defiendo y sigo defendiendo. Hasta llegue a pensar que amor sin sufrimiento no es amor, y él no me ofrecia ningun tipo de riesgo o sufrimiento. Ademas vivia a horas de mi casa y por supuesto: no lo conocia. Era imposible, ¿imposible? era perfecto.