Nunca me gustó dar lastima y por eso en el colegio ninguna de mis amigas sabia lo mal que la estaba pasando. Habia vuelto el arlequín, el muñequito de torta, el disfraz de la mujer maravilla, todos juntos conbinados para confrontar ese momento: el abandono y pero aun: el reemplazo.Porque si, sabemos que tengo un tema con el abandono pero si hay algo que me cuesta mas que el abandono es el reemplazo. Palabra fuerte, si las hay. Ser abandonado es desprenderse de un lazo, desajustarse el cinturon, sentirse inseguro. Cuando alguien me abandona me siento huerfana, perdida, sin tierra, soy yo entre la neblina buscando el camino de vuelta a ninguna parte. Ese es el abandono: una casa vacia y yo gritando el nombre de quien me abandono. Abandono es un eco que dice su nombre incansablemente en mis oidosen cambio el reemplazo es aun peor. Es un bosque sin neblina, donde claramente veo que no solo me han dejado a un lado, sino que lo hicieron por un proposito o por una persona. Que me abandonen y se reitren con las manos vacias, bien podria entenderlo despues de un intento de suicidio y años de terapia pero que me abandonen para irse con otra persona, eso jamas. no voy a poder entenderlo. El reemplazo es sinonimo de sofocacion, de que me puedo morir inmersa en convulsiones sin remedio alguno. y asi me siento ahora, abandonada, reemplazada