lunes, 11 de agosto de 2008
Escrútame los ojos sorpréndeme la boca,sujeta entre tus manos esta cabeza loca;dame a beber veneno, el malvado veneno que moja los labios a pesar de ser bueno.Pero no me preguntes, no me preguntes nada de por qué lloré tanto en la noche pasada;las mujeres lloramos sin saber, porque sí.Es esto de los llantos pasaje baladí.Bien se ve que tenemos adentro un mar oculto,un mar un poco torpe, ligeramente oculto,que se asoma a los ojos con bastante frecuencia y hasta lo manejamos con una dúctil ciencia.No preguntes amado, lo debes sospechar:en la noche pasada no estaba quieto el mar.Nada más. Tempestades que las trae y las lleva un viento que nos marca cada vez costa nueva.Sí, vanas mariposas sobre jardín de Enero,nuestro interior es todo sin equilibrio y huero.Luz de cristalería, fruto de carnaval decorado en escamas de serpientes del mal.Así somos, ¿no es cierto? Ya lo dijo el poeta:deseamos y gustamos la miel en cada copa y en el cerebro habemos un poquito de estopa.Bien. No, no me preguntes. Torpeza de mujer,capricho, amado mío, capricho debe ser.Oh, déjame que ría. ¿No ves que tarde hermosa?Espínate las manos y córtame una rosa.