La soledad reina, reina de una manera desesperada, pero estamos tan acostumbrados a estar solos, o quizás tenemos tanto miedo de volver a enfrentar una rotura, que cuando tenemos la oportunidad de no quedarnos solos, salimos corriendo, o simplemente nuestra mente no presta atención, nuestra alma no esta presente y mucho menos nuestro corazón, y uno se empieza a cuestionar ¿por qué se encontró con ese individuo si no lo siente?, ¿por qué esta en ese lugar si no quiere?, ¿por qué le esta dando una oportunidad a alguien que no quiere?, entonces para todo eso sale una respuesta coherente, con sencillez, y muy clara: -Tenemos miedo a quedarnos solos-. Si, aunque tengamos miedo, sabemos que la soledad trae depresión, y la depresión trae encierro, y el encierro trae angustia, y la angustia trae llantos, y esa clase llantos te rompen el corazón y cuando podes salir de todo eso te das cuenta que...simplemente...te quedaste sola.