L
jueves, 14 de agosto de 2008
la que no esperaba nada de los hombres
,
coleccionaba amores desgraciados,
soldaditos de plomo mutilados.
Pero quiso una noche comprobar para qué sirve un corazón y prendió un cigarrillo y otro más ,
como toda esperanza se esfumó.
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio