
La amistad es una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor. Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen nunca. Una amiga es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes.

Eso que más allá del mundo encuentras. Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver. Porque el amigo no se ve, no se toca, no se huele. Simplemente lo sientes. Y, aunque se encuentre sentado a tu lado, tú nunca lo ves como la materia física que es. Su esencia oculta entre los pliegues del terciopelo de tu cajita de cristal. A veces lo miras a los ojos. A veces sientes su presencia. Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes. Es aquello por lo que darías todo.

Hay quienes dicen que las mujeres, cuando son amigas, son insoportables... porque concuerdan siempre una con la otra y no se despegan. La vida nos presenta a miles de personas y cada una de ellas viene a cumplir un papel en nuestra vida. Todas ellas quedan en nuestra memoria, en nuestros hábitos, en nuestras fotos, en nuestros “guardaditos” Aquella amiga desbocada que sólo dice lisuras y te mete en problemas, pero te hace reir mucho. Hay esa con quien andas del brazo por todos lados. Aquella a quien le contaste del primer chico que te gustó. La que te da consejos de ropa, personas, cortes de pelo y comportamiento. Hay aquella otra que es llorona, aquella que te critica cada cinco minutos, aquella "Nerd" que sabe de todo, y aquella melosa, que le gusta abrazar y mandar mensajitos de amor.

Y aquella con quien compartiste la cama en aquel viaje que fue el mas planeado de tu vida. Aquella a quien le cuentas absolutamente todo, y con quien sientes que eres entendida. Aquella que te reta y te dice que dejes de comerte las uñas. Aquella que no le averguenza decir que te ama. Aquella que pasa contigo el momento mas difícil de tu vida. Aquella que te llama todo el dia. Aquella intelectual, que te enseña miles de cosas. Aquella que te abrazó en silencio y te sintió llorar. Aquella que hace todo lo que le pides, y aquella egoísta. Aquella que escucha cuando estás enamorada y pasas horas hablando del mismo tema. Y aquella que entiende cuando la dejaste por estar con tu enamorado. Y aquella otra que exige toda tu atención.

Hay también aquella idealista, con quien discutes horas, los problemas existenciales de la humanidad. Aquella que sólo llama el día de tu cumpleaños, y así mismo la adoras. Aquella que parece tu mamá, y vive para darte consejos. Aquella de quien sientes muchos celos. Hay tambien aquella por quien sientes un enorme cariño desde la primera vez que la viste. Aquella que pide a Dios por tí en sus oraciones. Aquella a quien heriste porque la cambiaste por otra que no valía nada. Aquella que te dió el consejo correcto, pero no la escuchaste. Y aquella única, con quien compartes lo mas precioso para tí.